SOLO UN ESTORNUDO
- 1 ago 2015
- 2 Min. de lectura
-¡Vamos, compa! ¡No te vas a largar a llorar! ¿Eh? ¡¡No tenés que ser débil!!- me decía mi cuñado el otro domingo en el auto, camino a la casa de mis viejos para uno de nuestros infaltables almuerzos domingueros argentinos.
“Débil” es una palabra muy importante para mi cuñado… y para mucha gente más, segun parece...
Y, a veces, tengo que confesar, me molesta mucho la gente que está pendiente de la “debilidad”.
¿Llorar es de “débiles”?
Y, si es así… ¿Qué hacen los “fuertes”? ¿Se ríen de todo?
Lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿Es “fuerte” lo opuesto de “débil”? ¿O será “valiente”?
Y, entonces ¿Es más valiente el que no llora?

Yo pienso que el llanto es una reacción tan natural como cualquier otra. ¡Incluso la angustia!
Para ser más claro:
-Si hay polvillo, estornudás
-Si comés muchas naranjas, vas flojito de cuerpo
-Si te pasa algo que te duele, llorás!!!
La ausencia de llanto no implica que superaste el dolor.
Evitar el llanto, en todo caso, cuenta que tratás de evitar el dolor. Y una persona que trata de evitar el dolor no es, a mi parecer, más “valiente”.
El dolor es una parte inevitable de la vida. Pero es solo una reacción interna frente a una situación externa. O en el mejor de los casos, es una alarma.
Hay una canción bellísima de Alanis Morissette que se llama “the only way out is through” (“la única forma de salir es atravesando”).
Esa es la postura que tengo con respecto al dolor.
Al dolor hay que saber transitarlo.
Y después dejarlo ir…
Pienso llorar todo lo que sea necesario estos días. Estoy viviendo grandes pérdidas y dejando atrás personas, cosas y costumbres que voy a extrañar muchísimo. Experimento situaciones emotivas, confusas y desgastantes todos los días, entre despedidas y desencuentros, enojos y reconciliaciones pre-partida.
El dolor es solo una consecuencia de todo esto.
Y, para decirte la verdad, sostener y convivir con este dolor me hacen sentir el tipo más fuerte del mundo.
¿Estornudaste?... ¡Salud!

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