ABRAZOS CON MAYÚSCULAS
- 31 may 2015
- 2 Min. de lectura
Rihanna está cantando una canción en la radio en la que dice que te presta un paraguas. (¡¿?!)
Acá no llueve. Pero vaya a saber uno por dónde anda ella…

Si Rihanna me viniera a preguntar qué me vendría bien en este momento, le diría un Abrazo.
Los Abrazos son, creo yo, de las cosas más imprescindibles del planeta. Y de las que nunca tenés demasiadas. En el ranking están cerquita, cerquita, a unos buenos mates bien calientes.
Habrás notado que te escribo Abrazos con mayúsculas, y es porque me estoy refiriendo a Abrazos Con Mayúsculas.
Los abrazos en minúsculas no son mis preferidos. Los hay incómodos, demasiado laaaaargos, demasiado cortos, los que evitás cuando hace 38º y te encontrás con un amigo en pleno centro a las dos de la tarde, y los de la peor clase: los que no son genuinos.
Pero un buen Abrazo te llena el alma. ¡Te carga las pilas!
Estos últimos meses mis pensamientos se vienen inclinando irrefrenablemente hacia el concepto de “conexión”. Básicamente, es esa sensación casi tangible que se te asoma en la piel y en el corazón cuando te “conectás” con alguien o algo. Y ahí, mágicamente, sentís que estás en el momento justo, en el lugar exacto, por buen camino. Es casi como una señal alentadora que te manda Dios, o Alá, o La Luz, o Messi… (Cualquiera que sea la deidad en la que creés).
Te podés “conectar” con una charla verdaderamente sincera con un amigo, o con una canción que escuchás sin querer y te empieza a robar lágrimas. Te podés “conectar” con un lugar específico, a una hora específica, en un día específico, cuando el tiempo se para, la luz se pone densa y el aire se vuelve mágico. Te podés “conectar” con una mirada prolongada y silenciosa con la persona que amás. Te podés “conectar” cuando se te escapa una risa en voz alta mientras leés un buen libro. Y están los momentos de “conexión” con uno mismo, que generalmente coinciden con una gran revelación, o con el instante en el que estás haciendo lo más cotidiano que se te ocurra -como barrer tu casa, pasear el perro, o hacer la cola en la caja del súper- y algo en tu cabeza te hace un CLICK. ¡PUM! ¡CONEXIÓN!
No hay experiencia más real para mí. Ni sensación más valiosa o gratificante…
La palabra “conexión” hace referencia a dos polos, o fuentes, o un dador y un receptor, que interactúan, que se ponen en contacto. Por lo que la expresión "Te carga las pilas" no es tan errada. En todo caso, es la más precisa.
En resumen:
mayor “conexión” = pilas cargadas
Si nos tomáramos el tiempo e intencionalmente diéramos Abrazos Con Mayúsculas más seguido, estaríamos fomentando la predisposición a estar más conectados.
Abrazos Sinceros.
Abrazos que digan: te quiero.
Abrazos que digan: estoy acá.
Abrazos que digan: estoy abierto, dispuesto, a que este encuentro sea real, a que no sea otro más del montón.
Además, los Abrazos te dan calorcito los días fríos como hoy…
Está empezando a llover. Mejor me voy a cerrar las ventanas.
Tendría que reconsiderar lo del paraguas de Rihanna…

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